ÁLAVA

FEDERICO DE BARRENENGOA, AMURRIARRA DEL AÑO

«Mis trabajos de investigación ya no los puede hacer nadie»

MAITE BENITO/AMURRIO

Federico de Barrengoa.

 

Federico de Barrenengoa ha sido nombrado a sus 88 años amurriarra del año. Nacido en el del barrio de Ugartebetxi, ha dedicado buena parte de su vida al estudio de apellidos y nombres de pueblos y calles de Ayala. Por su aportación y dedicación al mundo del euskera ha sido nombrado académico de honor de Euskaltzandia también esta semana.

-¿Qué sentimientos le han producido estos dos reconocimientos en tan poco tiempo?

-Siento una gran gratitud porque se reconozca mi labor.

-Tiene escritos cuatro libros, tres de onomástica y uno del Valle de Ayala desde la prehistoria hasta el siglo XVI. ¿Cuándo comenzó con esta afición?

-Llevo más de 34 años dedicándome a estudiar los apellidos y los nombres de los lugares, que en euskera se dice lur-izenak, recogiendo datos en todos los pueblos de Ayala.

-¿Cómo consigue datos tan antiguos?

-Hablando con los labradores, con la gente de los pueblos. Durante más de quince años he recorrido la tierra de Ayala palmo a palmo. Los labradores me han ayudado mucho. Pero ahora ese trabajo ya no lo puede hacer nadie porque la mayoría de ellos han desaparecido y los jóvenes ya no saben.

Segunda parte

-Su trabajo será muy valioso para las futuras generaciones.

-Eso creo. Me ha pasado, por ejemplo, con una familia de Zuaza que el padre con noventa años me ha dado nombres y datos. Sin embargo, el hijo con setenta años no sabía nada. Así que mis investigaciones tienen un valor excepcional de cara al futuro.

-¿Todavía le quedan ganas de seguir trabajando?

-Ahora estoy escribiendo la segunda parte del libro del Valle de Ayala.